miércoles, 9 de enero de 2008

Historia de un tipo duro


Lo cogieron en la novena frontera entre España y Rumania. Él se había escapado por tercera vez del centro de menores “Los Rosales” y huía en coche con su novia rumana enferma con gangrena. Durante el viaje se encontraron con un gran cartel de carretera en el que aparecía su foto con la cantidad en dólares (12.000$) que se llevaría el que lo entregase a la policía.

Así ocurrió, fue detenido y encerrado en un campo de concentración en el que trabajaba levantando grandes vigas de acero y picando rocas de granito. Le pagaban 250 euros al día.

Su espíritu inconformista le hizo, una vez cumplida la condena, volver a su ciudad, Madrid, y comprarse un piso con el dinero ahorrado durante sus duras y largas jornadas de trabajo.

Javier comenzaba a ser feliz junto a su novia pero la gangrena de ésta estaba cada vez más extendida, en cuestión de días tendrían que amputarle la pierna izquierda.

Al volver un día de realizar un graffiti con sus amigos en el vagón de un tren, se encontró con que habían quemado su casa y su novia, al no poder moverse, había muerto por inhalación de humo.

La reacción de Javier fue buscar al autor del incendio, le golpeó con una barra de hierro rompiéndole tres costillas y estuvo a punto de ahogarle introduciéndole la cabeza en una alcantarilla.

Volvió a ser detenido y hoy pasa sus días en un centro de menores. Cuenta Javier que le queda poco tiempo de condena porque su abuelo, que trabajaba en un vertedero, es amigo de Esperanza Aguirre y ésta le ha prometido hacerse cargo de todos los gastos del juicio y ponerlo en libertad.

La realidad es que esta historia sólo ha ocurrido en la mente enferma de un niño de catorce años que está encerrado en la unidad terapéutica del centro, sometido a una fuerte medicación y bajo el Protocolo de Riesgo Suicidio. Tiene que estar vigilado las 24 horas para que no se autolesione y manifiesta una agresividad, a veces incontrolable, con el personal de seguridad.

Mis conversaciones con Javier van desde hablar de graffiti hasta recitar poemas inventados. También me pide consejo para conquistar a la chica que duerme en la habitación de abajo. Dice que la cosa marcha y ya ha conseguido besarla, ¿será real o pasará en su mundo imaginario?

Transcurrida una hora y media aproximadamente la conversación tiene que terminar, el Seroquel 200 que se toma comienza ha hacer efecto, los ojos se le cierran y el habla se ralentiza. En unos minutos termina el día para Javier y comienza la noche para mí.

De puertas adentro...


La puerta a la que llamo está cerrada. Hay otras que con un pequeño guiño te invitan a entrar, lo hacen suavemente, como el susurro a una persona amada.

No soy un chico fácil, por muy acogedora que sea su entrada no daré un paso al frente si sé que una vez dentro no habrá salida posible, o si la hay la encontraré llena de obstáculos.

Me interesa aquella, de aspecto fuerte, firme. Se nota que el paso del tiempo ha hecho mella pero eso me resulta aún más atractivo. La de experiencias que habrá tenido y la de gentes que la habrá cruzado.

Dicen que es fea, vieja, que muchas llaves fueron ya utilizadas para abrirla, que ya incluso las termitas están apoderándose de ella, que si las grietas son muy visibles, que si se ha perdido la cuenta de las capas de pintura que le dieron, y dicen y dicen…..

La otra tarde pasé por su lado, me paré unos minutos y comencé a observar aquello que decían. Seguía resultándome preciosa, todo cambia dependiendo de los ojos que la miren.

domingo, 2 de septiembre de 2007

LA DUCHA


nos gusta ducharnos después
(a mí me gusta el agua más caliente que a ella)
y ella me lava primero
me extiende el jabón por los huevos
los levanta
los aprieta,
luego me lava la polla:
"¡oye esto sigue duro!"
luego me lava el vello de ahí abajo,
la tripa, la espalda, el cuello, las piernas,
yo sonrío sonrío sonrío,
y después la lavo yo a ella ...
primero el coño,
me pongo detrás, mi polla en sus nalgas
suavemente enjabono los pelos del coño,
lavo ahí con un movimiento suave
tal vez me detenga más de lo necesario,
luego las piernas por detrás, el culo,
la espalda, el cuello, la hago girar, la beso,
enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello,
las piernas por delante, los tobillos, los pies,
y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte...
otro beso, y ella sale primero,
se seca, a veces canta mientras yo sigo allí
pongo el agua más caliente
disfrutando los buenos momentos del milagro amoroso
luego salgo...
normalmente es por la tarde y todo está tranquilo,
y mientras nos vestimos hablamos sobre qué otra cosa
podríamos hacer,
pero el estar juntos resuelve casi todo,
en realidad, lo resuelve todo
porque mientras esas cosas estén resueltas
en la historia de un hombre y
una mujer, es diferente para cada uno
mejor y peor para cada uno...
para mí, es tan espléndido como para recordarlo
después de la marcha de los ejércitos
y de los caballos que pasan por las calles fuera
después de los recuerdos del dolor y el fracaso y la desdicha:
Linda, tú me has traído esto,
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños en lugar de
en vida, amén.

LA DUCHA
por Charles Bukowski

jueves, 19 de julio de 2007


“Agarrado como árbol de raíces profundas a una tierra cada vez más agrietada,

contemplando la caída del centenario sombrío”


Y volveré a vivir lo nunca ocurrido,

a sumergirme en mentes distantes para acercarlas a la mía

a regarme con litros de gin tonic

como falsa ayuda en mi búsqueda del paraíso de las soledades apartadas.


Mi, cada vez más, frágil cuerpo de acero sufre los arañazos de la vida,

aquellos que antes no se atrevían a dejar huella

hoy se transforman en profundos surcos,

hasta la muerte se ha dejado ver de cerca

mas aun tengo reflejos para esquivarla.


En continuo tiempo de espera me hallo

un continuo relativo, con fecha tope, cada vez más cercana.

Una vez alcanzada me espera la S de tu cintura,

perderme en el encuentro de la unión de los dos arcos.


“Agarrado como árbol de raíces profundas a una tierra cada vez más agrietada,

contemplando la caída del centenario sombrío”

miércoles, 18 de julio de 2007

MULBERRY STREET



Dicen que arrodillarse es humillante.

Que es esta posición la del vencido,
del sumiso, del vil, del que renuncia
a la última esperanza de salvarse.

Que estar arrodillado en una calle,
en un templo o salón, afrenta incluso
a aquel que lo contempla y no lo impide.

Como afrenta una bomba que no estalla
a quien confiaba actuara su explosivo.

Sí. Es innoble actitud arrodillarse
delante de otro ser, cuando el sujeto
es pasivo. Mas no si éste es activo.

Porque hay una excepción en que es victoria,
gozo y satisfacción esta postura:
cuando el sexo la exige ansiosamente.

Entonces es divino arrodillarse.

"Ciudad del hombre, New York"
Jose Maria Fonollosa

martes, 12 de junio de 2007

PAN DURO


Arrugas que son surcos con retoños tiernos,
livianas como son los fardos de cargar los sueños
que tragan ruedas de molino y se les ven todos los huesos,
que saben que sus años tienen más de cuatro inviernos,

silencio por el techo, por los platos llenos,
silencio bañado en sudores de los jornaleros,
el sol lo han hecho sus jirones,
que saben lo que vale un beso,
que no quieren llevar los nombres de sus carceleros,

¿qué saben las tripas de puños cerrados?,
saben que las riegan los amargos tragos,
saben todo y más de tenerse en pie,
de la soledad,
saben porqué está siempre duro el pan,

monedas de tan sucias tan desdibujadas,
odioso tintineo en manos encalladas,
y son las patas de sus mulas
si el látigo se llama hambre
las dueñas de caminos que no son de nadie,

cerrojos al antojo de la poca hondura,
abiertos para dar paso a las herraduras
que dejan huellas que los guían para volver a desquitarse,
para no tener que rasgarse más las vestiduras.

Kutxi Romero
Besos de Perro

LAS AVENTURAS DEL MUCHACHO ELECTRICO 1


Empezó el muchacho su carrera universitaria con dieciocho vatios recién cargados, con ganas de comerse el mundo. Empezó a vivir solo, con su coche “R5” que consumía gasolina Súper y con una casa donde poder descansar después de cada fiesta. De la carrera ni hablamos, se quedó en el camino.

Todo era nuevo para el muchacho Eléctrico, quería probarlo todo, consumir todo lo consumible. Pronto encontró a una muchacha y empezaron a vivir juntos, a esta muchachita la llamaremos Descarga.

Como el principio de toda relación Eléctrico y Descarga pasaban el día juntos, no estaban más de una tarde sin verse y por las noches se fusionaban en uno, Chispas. ¿Qué fue lo que unión a los dos muchachos? Eso es algo que Eléctrico estuvo pensando al terminar con Descarga, no tardó mas de dos minutos en darse cuenta que sólo buscaba a Chispas, después de esto todo fue más fácil.

La noche le perdía al muchacho, llegó a estar acompañado por Noruega, Suecia, Dinamarca y otros tantos cuerpos de aspecto frío pero de pasión desatada. Pero claro, no solo empezó a buscar la compañía de otras “Descargas”, el vicio era algo que tenía muy presente y debido a su inexperiencia se atrevió a echarle un pulso. El incauto se creía capaz de dominarlo.

El resultado, a día de hoy Eléctrico no se acuerda de muchas de esas noches. La superficialidad del juego nocturno le hizo entrar en una espiral de estupefacientes regado con whisky de barrica, de compañías interesadas, de físicos espectaculares pero de mentes vacías.

Tuvo suerte, y le hicieron ver que había salido derrotado, que tenía que asumirlo y empezar a construir una vida real alejado de todo aquello que había desmejorado su menudo cuerpo hasta el punto de parecerse al chico de mirada triste y solitario que lideraba un grupo de la movida de los ochenta.

El muchacho Eléctrico volvió con su familia, sabiendo que esta partida la había perdido pero que una vez repuesto volvería a la pelea, esta vez a una pelea sana, limpia…. Y así lo hizo.

Continuará.